inicio

                                                                                 Puente  Levadizo, para conectar mundos diversos.

.
México: otro holocausto
Reseña sobre la novela de Alejandro Hernández
, Amarás a Dios sobre todas las cosas

Por Carmen Ros

Si usted es centroamericano está obligado a leer Amarás a Dios sobre todas las cosas, una novela del escritor mexicano Alejandro Hernández. Si es sudamericano también debe conseguir, a como dé lugar, esta pieza literaria. Pero si su nacionalidad es mexicana su tarea es mayor: habrá de estremecerse y avergonzarse; pero sobre todo se verá precisado a impedir, o por lo menos a intentarlo, que México siga siendo territorio de un holocausto para los más débiles... (leer más)

* * *


Una muerte tiznada

Por Carmen Ros

Crease o no, pero cuando el oncólogo le dijo que era mejor que se fuera a su casa, porque el deceso estaba próximo, cosa de días, Almanzor se alborotó, cuidando de no manifestar nada ni por asomo. Estaba hasta el copete del menú de insípidas papillas que el médico y la quimioterapia le impusieron. Llegó a maldecir  la nostalgia por los guisos de Zenaida, creyendo que nunca más iba a gozar de sus botanas o de aquel salpicón deshebrado con ternura. Contra su costumbre, el pobre hasta había rezado por sentarse una sola vez más, a la mesa de Zenaida, aunque se pelearan tanto a causa del modo tan enredado con el cual ella se desenvolvía por la vida... (leer más)


* * *

Del onanismo a la trascendencia literaria

Por Luis Alberto Miranda


La transición del siglo XIX al siglo XX produjo maravillosos novelistas. Junto con Joyce, Marcel Proust creó una literatura que rescató a la humanidad de ciertos estereotipos vergonzosos, como el elitismo y la pudibundez victoriana cargada de prejuicios económicos, sociales y políticos, pero sobre todo de falta de humanidad, es decir, incapaz de profundizar sobre la verdadera naturaleza física y emocional de los seres humanos. Marcel Proust con su obra y aún con su propia vida ratificó una nueva axiología sobre el hombre mismo. El salto es revolucionario, ya no tenemos que esconder nuestra naturaleza ni avergonzarnos de cumplir con nuestras funciones fisiológicas, ni esconder nuestra sexualidad.... (leer más)

* * *

Muñones

Por Beatriz Mendoza

La vio llegar del mercado cargada de bolsas. Tenía puesto un vestido de florecitas negro con rosa que dejaba al descubierto sus esbeltas piernas y por primera vez en casi un año sintió en su vientre bajo el pulsar del deseo. Los ojos se le iluminaron. Atrás dejó la televisión y se acercó hacia ella para ofrecerle poner las bolsas en sus regazo, en lo que quedaba de sus piernas. Así lo hicieron y Juan Esteban se deslizó en su silla motorizada hasta la cocina.  Mientras ella tomaba las bolsas y las ponía en el mesón, aprovechó para deslizar su única mano bajo su falda. Margarita se quedó quieta de espaldas a él, por eso Juan Esteban no pudo ver la cara de terror que se apoderó de ella a la vez que se preguntaba a sí misma si sería capaz… (leer más)
 
* * *

Poemas caleños


Por Aleja Quintero

En este Cali abierto, entregado a los vientos

Repetido en los pasos calientes de la rumba

Repetido en el río que atraviesa los días

En este Cali hemos nacido...

(leer más)


* * *
 
Tangas para la vida diaria

Por Carmen Ros

Nueve de la noche. Abordo el taxi que me llevará a casa. Qué día: tres reuniones de trabajo en lugares distintos y un seminario en Santa Fe. Suena mi celular. Es Tere Dey, la editora de una publicación que apunta al feminismo. Me pide un texto sobre lencería. En ese momento, no se me ocurre nada. Le pido una entrevista al taxista para conocer su opinión sobre ropa interior femenina. “Encantado”, dice, y prende la luz para que yo tome notas mientras viajamos. “Lo que más me gusta son los coordinados de brasier y tanga negros o rojos, pero mi esposa dice que no se siente cómoda. Ella prefiere bikinis de colores alegres como el rosa mexicano”...  (leer más) 

* * *
Escritores y críticos: factores de una misma ecuación






Por Alfredo Arango

A veces entre escritores y críticos sucede lo mismo que en algunas fiestas cuando abunda el trago: al principio mucho baile, pero al final vuelan botellas de un lado a otro y si uno no está atento, resulta con la cabeza rota.

La dinámica –baile o bronca– entre narradores y críticos es un asunto muy viejo... (leer más)

* * *

Carlos Fuentes y la profecía de la revuelta

Por Adriana Herrera

Encontré a Carlos Fuentes en una de las salas de la exhibición Rivera: Murals for The  Museum of Modern Art que reunió el pasado diciembre por primera vez en 80 años los cinco murales portables y los frescos independientes que Diego Rivera creó para su exhibición de 1931-1932 en el MoMA de Nueva York. Estaba solo, completamente absorto en Pneumatic Drillings, esa obra en la que el muralista cumplió la promesa que hizo al día siguiente de llegar a la Gran Manzana de “captar el ritmo de los trabajadores norteamericanos”: los muestra sin color, como engranajes de las máquinas que abren el cemento, sumergidos en esa vorágine de construcción que permitió el exceso de mano de obra en los años de la Gran Depresión. . . (leer más)

 

Dulce Pontes


'Nada me desencanta'
Por Ginesa Cos y León

Desde hace días, el rostro de Sergio se ha demacrado y su mirada tiene una melodía entristecida. Sí, todos los días cae en la tentación de abismarse en la desesperanza más  oscura. Y yo me agoto de presenciar su insistencia en declararse derrotado por la vida. A veces, no es agotamiento lo que me suscita, sino fastidio. En ese tenor he estado los últimos días del año viejo y los primeros del año nuevo.  Sin embargo, anoche encontré un regalo que me hizo un cumpleaños atrás, pero al impacientarme por no entender cómo usarlo, lo abandoné por ahí. Un iPod. Cuando me lo entregó, dije que muy bien, qué padre, que lo usaría para escuchar audiolibros mientras hacía bicicleta o elíptica en el gimnasio; pero nunca lo use, porque nunca tuve paciencia para aprender a descargar los textos acústicos. Anoche, frente a la ventana que da a la calle, con la noche fresca y la luna generosa, me coloqué los audífonos tratando de escuchar alguna de las melodías que contiene el aparatito.  Di con la clave: deslicé con suavidad un dedo y, clic clic, comencé a escuchar a Dulce Pontes acompañada de Ennio Morricone. Seguí acariciando con la yema de mi índice la pantalla del iPod. La lista de melodías no parecía terminar. Música organizada en álbumes, canciones, cantantes, décadas, orquestas, etc. Fue Sergio quien haciendo una selección cuidadosa, la había descargado para mí...  (leer más)



   OTRAS  NOVEDADES                                        
  • Carlos Hortas y los 'Poemas vivos' de Linda Morales (leer más)
  • Dos poemas de Martha Daza... (leer más)
  • Los primeros 100 años de Miguel Hernández... (leer más)
  • José Santiago Paz muestra un pueblo mágico en México... (leer más)
  • Luis Miranda comenta sobre el Ulises de Joyce y el desenfado de la mujer... (leer más)
  • Jaime Cabrera cuenta cómo la historia de “sus” circos comienza con las triquiñuelas de su abuelo materno...  (leer más)

La guitarra al viento

El recientemente fallecido escritor, músico y pintor colombiano José O., por encima de todo eso, era un iconoclasta empedernido (por no decir un mamagallista temible).  En los eventos públicos solía pararse atrás a burlarse con gracia de los acartonamientos y ridiculeces. Su vida estuvo llena de talento,  esfuerzos y logros. Si de alguna manera todos escogemos cómo morir, podría decirse que José O. escogió la muerte más macondiana que uno pueda imaginarse: se lo llevó el viento. De esa forma absolutamente literaria, José O. se convirtió en el primer muerto de la cofradía de escritores colombianos exiliados en Miami, los cuales le rindieron un sentido homenaje, que tuvo lugar en el Consulado de Colombia en Miami. Con lágrimas en los ojos, la poeta Beatriz Mendoza pronunció una breve despedida que tituló: La guitarra al viento












.

POR ENTREGAS

Entérate de todo, Teresa


Para enterarte tú también,
haz clic aquí

Vea en nuestra nueva sección de VIDEOS la protesta por la muerte del joven artista Israel Hernandez en Miami Beach.

ENSAYOS RECIENTES

 
  • 'El García Márquez que nos gusta',
    por Juan Carlos García (clic)

  • Escarabeo': Un inventario de lucidez y atrvimiento,
    por Miguel Angel Herrera (clic)

  • 'Poesía, poema, poeta',
    por Juan Lara (clic)

RESEÑA

Angela Herrera comenta sobre la novela 'El amante bilingüe', del novelista, periodista y guionista Juan Marsé... (leer más)


Colombiano en Oxford

El autor de 'Cuentos Siniestros', Juan David Cruz,
irá a Oxford a dar una conferencia.


'Cuentos Siniestros' es una obra publicada conjuntamente por Editorial Planeta y Editorial Puente Levadizo. Cruz es profesor de español en los Estados Unidos.

Así reseñó el diario El Tiempo la participación de Cruz en este evento organizado por la prestigiosa universidad inglesa:
(clic)




L I B R O S


Editorial Puente Levadizo anuncia la publicación de su novela 'La Perniciosa incertidumbre. Memorias de Fermín Donaire', de Alfredo Arango y Juan Lara. (clic)

Editorial Puente Levadizo también anuncia la publicación del libro de cuentos 'Dream a little dream of me: Cuentos siniestros', de Juan David Cruz Duarte. (clic)

 

DIARIO DE UNA MEXICANA

 
Vaivenes de una vida accidentada,

por
Ginesa Cos y León

(clic)